lunes, 5 de diciembre de 2011

Estados

 La melancolía es estado de ánimo en el sentido más estricto de la palabra; la persona está en sintonía con el mundo,  con la persona. En el estado de ánimo no puede separarse del “yo”. Del mundo. Remite  a la unidad primigenia, demostrada también por el hecho mismo de que el ser humano siempre se encuentra sometido a un estado de ánimo. Lo contrario de éste no es la ausencia de estado de ánimo, porque tal cosa no existe; sólo podemos ver una oposición entre diferentes estados de ánimo. La idea, muy generalizada en la psicología, de que el estado de ánimo se produce en el ser humano desde dentro y se proyecta luego al mundo o, a la inversa, de que una situación “externa” provoca un estado de ánimo se basa en un error. Contrariamente al sentimiento, siempre ligado a algo, el estado de ánimo carece de objeto (…) A lo sumo podemos referirnos al estado de ánimo, pero nunca hablar adecuadamente de él: el lenguaje trata como objeto aquello que no es sólo objeto, y como sujeto, aquello que no es sólo sujeto. Quien habla de su estado de ánimo, convierte necesariamente un modo de ver la existencia en un sentimiento.

László F. Földényi

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