viernes, 6 de enero de 2012

del diario

¿Y si todo estuviese,  en realidad,  en mí? Como si mi cuerpo,  en su volumen,  pudiese ser dividido de fuera hacia adentro y en cada segmento habría un sentido de la percepción más rotundo, más ¿completo? Ahora vivo con un fragmento de esa división y a veces siento que otra parte de mi sabe cosas que solo se pueden discernir si las imagino. Por ejemplo, que estoy viva y muerta, que soy árbol y cielo, que puedo percibir lo que pasó mañana.

4 comentarios:

  1. Además de lo que percibimos sensorialmente,
    podemos ser lo que queramos
    y volar a través de la imaginación (intuición)
    o de los sueños azul oscuro (como la noche que nos mira).

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  2. Sí, a veces, es cierto

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  3. Por qué será que la mente está más viva que el propio cuerpo que la alberga?

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Un paseo por mi alma

Pensantes que no se ven porque la rareza de verlos provocaría un estallido de animadversión.