sábado, 11 de febrero de 2012

Hotel Eurípides


La tristeza se ha metido en mí y no hay manera de hacerla salir. Aceptar este estado. Robert Walser escribió en uno de sus paseos mirando a la gente: “Esta totalidad amontonada no quiere ni hace nada”. Me empeño en mi propio fracaso y acallo la angustia interior mediante el desplazamiento físico: huir de los lugares, escaparme de cualquier sitio, lanzarme al callejeo, sustituir las dudas y los pesares por las calles y los escaparates. Cambiar de hotel se convierte en un ejercicio emocionante. Abrir la habitación y comprobar si la cama –cada vez más modesta-, es confortable; poner la mirada en las cortinas y descorrerlas con curiosidad e impaciencia esperando, como una niña, la novedad en el paisaje que me voy a encontrar. Pero estamos todos tristes. La fatalidad resuena en unos versos de Uffe Harder que se revelan de pronto. Lo único que tenemos que recordar es no mirar nunca abajo (…). Hay algo que va a ocurrir o algo que ya ocurre… (…) quizá todo aguante, las carpas alrededor de las plantas nucleares, el embalaje alrededor de la basura, la naturaleza, el medio, quizá no ocurra nin...

4 comentarios:

  1. Querida poeta, deambular no sirve de nada...
    Un hotel te puede hasta descolocar; en realidad
    lo único que persiste es la tristeza (durante muchas decadas está en el vértice de cada noche
    y en la luz anhelada del alba).

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    1. Miremos el hotel como la posibilidad de estar "en otro lugar". Sé que hay muchas personas que no tienen ni casa para dormir... y deambular para ellos no es otra cosa que vivir. De alguna manera, mi tristeza es pequeño-burguesa.

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  2. No puedes cargar sobre tus versos todo el dolor del planeta. Quizá aguante, ¿por qué no? Una vida humana es demasiado corta y los astros se lo piensan millones de años antes de dar un paso más hacia el abismo. Las estrellas se apagan, pero ¿cuándo?

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  3. Cierto, pero como sabes, la escritura es una re-presentación de la realidad y es en la escritura donde se refleja la desesperación. Este hotel está en el centro de Atenas. He pensado en lo mal que lo están pasando ahora en Grecia y he sentido dolor.

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