domingo, 4 de marzo de 2012

Unde Malum (Milosz)


                                                                       De dónde proviene el mal?
                                                                                              Cómo que de dónde
                                                                                              Del hombre
                                                                                              Siempre del hombre
                                                                                              Y sólo del hombre (Tadeusz Rözewicz)

Señor Tadeusz, por desgracia
la buena naturaleza y el hombre malo
son inventos del romanticismo
si fuese así
podríamos soportarlo
de esta manera usted muestra la hondura
de su pesimismo

basta con permitir al hombre
exterminar a su especie
y las salidas de sol inocentes tendrán lugar
sobre la flora y fauna liberadas

en los despoblados de las fábricas
crecerán los robledales
la sangre de un ciervo despedazado
por un lobo no será vista por nadie
el azor caerá sobre la liebre
sin testigos

desaparecerá el mal del mundo
cuando desaparezca la conciencia

Señor Tadeusz efectivamente
el mal (y el bien) provienen del hombre




trad. Xavier Farré
                                                                                                             
                                                               

3 comentarios:

  1. Como se demuestra en el poema, el mal y el bien no desaparecerán del mundo con el hombre, lo que desaparecerá será la manera de nombrarlos.

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  2. Qué bueno encontraros! Para escribir aquí he tenido que demostrar que no soy un robot, pero no estoy segura.


    Un método para la desaparición de la conciencia:

    Podrías pasarte toda la vida recorriendo, diariamente, el trayecto Badalona- Sant Vicenç de Calders, al menos 20 viajes diarios. Tu vida en definitiva no tendría sentido, o en el mejor de los casos, el ruido de aires comprimidos y férreos del tren, en sus arranques y paradas, suplantaría tu pensamiento. El caso es que ésta es una vida donde podrías hacerlo, nadie te diría que eso que haces no tiene sentido, nadie te metería en la cárcel por haber hecho de la existencia un absurdo y mecánico viaje sin sentido. Sólo con pagar el billete, serás un buen ciudadano, impoluto, inaccesible.
    Nadie ha calculado el peso de la desesperación que soportamos en nuestra vida. Un bonotren reduce costos, no alivia el sin-sentido, pero aporta cierta lógica incuestionable. Y es en este punto donde ya sí podríamos construir la moral moderna , unos valores, una separación, no ya de la antigualla bien-mal, sino de lo que es o no conveniente. Mientras, en la cafetería de la última estación del trayecto nos tomamos un café demasiado fuerte (y que sabemos que nos sentará mal), sin llegar a saber si esa estación es la de llegada o la de partida, porque algo, que cada vez grita más fuerte, nos dice que no vamos a ninguna parte. Desde lo lejos, pagada ya la consumición, oímos acercarse el tren que va en dirección contraria.

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  3. Muy aguda observación, pero quizás hay un punto en el que necesitamos, poco antes de pagar el café, dejar sobre la mesa las monedas y no tomar el tren. Irse a otra parte. El miedo a perder nos tiene atados a la miseria de existencias que podrían tener un sentido más luminoso. Habida cuenta que el sentido se lo tenemos que dar nosotros.

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