jueves, 14 de junio de 2012

Soledad (uno)



Entre un día y otro
apenas divisamos
la diferencia.
El sueño
no
atempera
el temblor

1 comentario:

  1. Sí,pero el sueño a veces te trae seres o espacios ya olvidados con la misma fuerza que tuvieron entonces, y eso, es genial, y aunque, como tú dices, no atempera el dolor, sí que crea una grieta, como una discontinuidad, que es refrescante. Pero, a veces, es verdad, ese no divisar la diferencia se parece a la imagen del "grito" de Munch, es como el grito del silencio. Y además, estás, en medio de un puente, en ningún lugar, o entre un día y otro, que no es la noche.

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