martes, 16 de diciembre de 2014

Montevideo 2




Montevideo II

Ahora mismo estoy en Montevideo amando un hotel.
Es espacioso el dormitorio, hay una ventana que da al sudeste.
Soy la transfiguración de lo real. Amo la televisión
porque hablan con otro acento, dicen vos en vez de tu.
Me da igual lo que digas. Los oigo palpitar.
En la nevera no queda casi nada. Si no hago algo
no sé. No lo sabré. Mientras escribo, no llueve.
No estaré mucho tiempo fuera

ni me quedaré lo suficiente cuando vuelva.

(2005)

viernes, 12 de diciembre de 2014

del diario



Cuando llega el dulce otoño me gusta regalar hojas de papel con frases que durante el año me han impresionado. Me refiero no solo a la impresión que produce en la memoria que una reflexión anotada por otro te conmueva, sino que la capacidad de conmoverme con los años es mucho más honda, cómo decirlo, más poderosa y es capaz de captar muchos más detalles que cuando era más joven. Pienso que posiblemente mi yo infantil se ha colocado en un lugar menos predominante y ahora las cosas no me afectan tanto. Al menos eso creo. He regalado reflexiones breves de Pascal, Séneca, Dante y Freud. Elegí cada una de las frases para cada una de las personas a quienes se las he dejado en un sobre, al lado de una figura del ángel de la guarda. Si lo pienso con frialdad es algo totalmente absurdo, carente de sentido: una frase y el ángel de la guarda. Por alguna razón,  yo deseo que a esas personas las frases les conmueva algo de su ser y además, menuda pretensión, las quiero proteger de la intemperie emocional, como si yo tuviese poder para ello. Me pregunto demasiado las cosas y no es conveniente abordar un mismo asunto desde varias perspectivas. 




miércoles, 3 de diciembre de 2014

Órfila Bardesio

En Punta Ballena, Uruguay


Vapores
Se evapora el volar
De las manos
Que encantan la Geometría.
Se evaporan los ojos
De la rama casi dueña
Que los lleva.
Se evaporan cabellos
De los que dicen:
“tus cabellos”
Se evapora la costumbre
De usar cuerpo
Como una túnica.
Se evapora la ventana
Abierta en breves días.
Pero la Gracia dura,
La Música permanece en su aire,
Callados los instrumentos.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Presentimiento y alegría (Pizarnik)

Mercado en Cuzco
                              
                     



Memoria iluminada, galería donde vaga
La sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.                                          

viernes, 7 de noviembre de 2014

del diario

Usuahia





Abro la puerta del baño. Una pequeña ducha resguardada por unas cortinas de plástico bastante sucias. En la jabonera no hay nada. La taza del wáter está limpia. Me siento sobre ella inspeccionando el receptáculo. Se escucha el goteo del grifo. Lo aprieto pero no deja de gotear. Hay dos toallas blancas bastante gastadas por el uso y limpias,  colgadas cerca de la ducha. Un ventanuco negro da a un patio desde donde entra un poco de luz , como si estuviese reservada a la oscuridad,  dan ganas de gozarla. Es una luz que no ilumina ni alumbra, solo deja constancia de su cualidad aminorada por la lejanía de la que procede su fuente.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Czeslaw Milosz (des-prender-se)

Varsovia


No ames país alguno: los países perecen fácilmente.
No ames ciudad alguna: fácilmente se desploman en ruinas.
No conserves recuerdos porque de tu memoria
rezumará el humo capaz de asfixiarte.
No ames a los hombres: los hombres mueren fácilmente
o son humillados e imploran tu amparo.
No mires en los lagos del pasado: su superficie cubierta de moho
revelará un rostro distinto al que te habías esperado.


(trad. B. Stawicka)

lunes, 20 de octubre de 2014

del diario






El agujero negro, que bien puede ser el inconsciente. Acostumbrarse a los cambios que se producen cada momento y no relativizar aquello que parece no tener importancia. Por ejemplo, quedarte absorta mirando el patio de vecinos. El colorido de la ropa que ha tendido la mujer que vive enfrente. Las bragas extendidas, ocupando buena parte del cordel. Son demasiado grandes. Cerrar la ventana de golpe

jueves, 16 de octubre de 2014

Giovanni Pascoli y Marc Chagall






Se respira un aire dulce que libera
los duros terrones
y visita la iglesia
de campaña, de herboso umbral:
un aire de otro sitio y de otro mes
y de otra vida.

jueves, 9 de octubre de 2014

Anotación

Hacia los Ángeles
"El transcurso de nuestra vida individual y los sucesos que en ella acaecen, pueden ser comparados, en su cohesión y su verdadero sentido, con las especies más toscas de un mosaico. Mientras estamos muy cerca de ellos no conocemos qué representan y no vemos ni significado ni belleza; estas dos cosas destacan tan sólo cuando nos hallamos a cierta distancia. Quizá porque entonces tenemos que emplear las gafas de la fantasía. ¿Nos engañamos cuando estamos cerca o cuando estamos lejos?."

A. Schopenhauer

domingo, 21 de septiembre de 2014

Paseos barceloneses






Camino hacia la casa de una amiga situada en el otro extremo de la ciudad. La situación es una ficción ya que parto del lugar donde yo estoy,  así que el centro siempre es mi cuerpo. Mi mente, en cambio, se aleja y se entretiene en lo que observa. Hace mucho calor en septiembre y  este calor nos incomoda. También nos inquieta. Los ciclistas pasan cortando el aire, los patinadores se cruzan con los ciclistas y los peatones se apartan para dejarles paso. Las previsiones de futuro que nos llegan no son muy alentadoras para la humanidad –pienso-. La humanidad tendrá que cambiar de planeta, o bien la humanidad se segregará mas cada vez más entre un grupo de ricos y una gran masa de pobres que se entretendrán con las drogas y los videojuegos y los ricos podrán ser inmortales –excepto si alguien los mata o se accidentan-. Atravieso el barrio de Poble Nou lentamente, la ciudad antigua está desapareciendo mientras crece la nueva, grandes rascacielos, universidades, empresas, gente joven vestida con trajes y tacones, inseparables de móvil  multifuncional, uniformados. La rambla de Poble Nou continúa siendo una arteria de gente del barrio, es un oasis entre los edificios que van envolviendo  su contorno.  Algunos balcones tienen geranios, hay bares abiertos que todavía no han alquilado a los chinos. La ciudad cambia multiplicando sus líneas de flujo en todas direcciones, no se escapa casi nada. Ni siquiera el trayecto de los autobuses. Movimiento diseñado por políticos y asesores. Decían que Zapatero tenía más de seiscientos asesores. Una cohorte de asesores asépticos que encuadran la ciudad entre sus meridianos y paralelos. Lo que se escapa de esa medida se queda fuera posibilitando que los desplazados se organicen y tomen de nuevo la ciudad. El estruendo de los mudos, como escribió Canetti, me hace sentir una gran esperanza. 

martes, 16 de septiembre de 2014

Macky Corbalan (Cutral Co)


De “La pasajera de arena” 


Acaricio su rostro con el pie.
Su piel es fresca,
aún cuando afuera
puede oírse el alarido del aire
incendiándose.
Ahora interpone su cuerpo
entre la lámpara
y esto que la mira,
entonces la luz es una forma,
una delicada ondulación de la carne,
un eclipse presentido

y esperado por siglos.







• La diferencia entre el literato y el poeta está en vivir o no la pulsión vital. Si no te entregás sos un literato, no hay pulsión vital. Hay simulacro. Es como dice Meschonnic (Henri): para él la literatura es eso que asimila lenguaje y vida. Vibración vital es la poesía. 
Me interesa esto del antes y del después, no creo que existan en poesía estas categorías, pero si yo tuviera que inventar algo para acercarme a lo que pienso, sería decir que la Poesía opera en un exterior del lenguaje y desde ahí, como una guerrillera, una terrorista, ataca lo que tiene de hueco, de simulacro, de representación, una y otra vez. No soy yo la que habla a través de la poesía, soy hablada por ella. Decir que la Poesía me habla, es decir, la Poesía me vive.
(fragmento de una entrevista publicada en el periódico digital Confines, a cargo de Luciana Tani Mellado)



martes, 2 de septiembre de 2014

Lousiana

Cuántas cosas hago sin que realmente importe. Tomo una porción de chocolate para diluir del bar de la Universidad de Lousiana. La guardo en el bolso.  De eso hace un tiempo. Hoy abro el cajón de los cubiertos y allí está  el sobrecito, todavía no lo diluí para hacerme una taza de chocolate. En realidad me importa muy poco el chocolate, quería llevarme un trozo de aquel momento.



martes, 26 de agosto de 2014

Vence y Saint Paul de Vence

Vence está situado a pocos kilómetros de Saint Paul de Vence.  Saint Paul es más hermosa si la miras desde lejos, cuando gira la carretera poco antes de entrar a la población. Hay un mirador donde Chagall pintó el cuadro junto a  la Chapelle de Sant Carles e Sant Claude,  se llama Coupe au-dessus de Saint Paul, lo pintó en 1968. Lo he mirado tantas veces en la reproducción que me compré que puedo sentir todos sus colores. Sigo los pasos de ese hombre que acabó sus días por aquí. Cuando llegas a la población desde Niza, esta aparece  lejos  sobre un promontorio en medio de las montañas frente al Mediterráneo, en los Alpes Marítimos. Su muralla de piedra fue construida en el S. XVI y la fama que adquirió a principios del S. XX se debe a la frecuentación de artistas y escritores:el mencionado  Marc Chagall que vivió veinte años – de 1966 a 1985, Jàques Prevert, Picasso, Miró, Simone y Sartre... Ahora muchas paredes de la población muestran grandes fotografías de quienes estuvieron por allí hace años. Son los muertos que nos antecedieron rentabilizando el pasado a manos de otros. Pasear por sus estrechas y reformadas calles de piedra es un placer a medias,  ya que está absolutamente poblado de turistas que bajan o suben en hilera además de pequeños comercios y bastantes talleres y galerías  de pintura.  Todo es tan hermoso que resulta frío. Los turistas nos detenemos ante la muralla para observar la puesta de sol. El valle está lleno de pequeñas poblaciones y casas diseminadas que acaban en el mar Mediterráneo, en la población llamada Cagnes-Sur-Le-Mer. Hay un cantante que imita a Yves Montand, se le parece bastante. Lo miramos con curiosidad. La riqueza rezuma en los autos detenidos, y como estamos en la región del perfume, todo huele muy bien.  En 1920, Paul Roux abrió un café al que le llamó “A Robinson”, con el tiempo se convertiría en la Colombe d’Or, hoy un pequeño hotel restaurante exclusivo para millonarios y famosos. No siempre fue así, durante la Segunda Guerra Mundial esta zona de la Costa Azul  era  zona libre.  Allí iban a parar muchos escritores y pintores. Con la invención del turismo se irá llenando de visitantes mucho más ricos y famosos. Tomando un café en la terraza del Café de la Place, hemos visto salir de un descapotable a la elegante Princesa de Mónaco.  Como hace bastante calor, el grito de las cigarras no deja de oírse, se cruza con sonidos de pájaros que no conozco y con el rugir de alguna Harley Davidson.  A Vence se puede ir por un sendero. Lo intenté,  pero no tuve energía para continuar así que decidí dejar la ascensión y tomar un autobús.  Buscaba la casa donde Wiltold Gombrowicz pasó los seis últimos años de su vida. Está situada justo fuera de la vieja ciudad, en el centro, enfrente han construido un edificio de apartamentos. Vence se  le parece  a Saint Paul, pero tiene muchas menos tiendas y turistas. Es una casa grande. Cuando se fue a vivir allí, a mediados de los años sesenta, escribió en su diario: “Finalmente me he establecido en Vence. Un pisito agradable. Cinco balcones, cuatro vistas, tres chimeneas. Entre los Alpes ardientes de luz el mar que azulea en la lontananza y los antiguos callejones de este pueblo encantador, con los restos del castillo de los varones de Villenueve et de Vence”. Ahora está bastante deslucida, hay una inscripción sobre la puerta de entrada:  Villa Alexandrine , len la Rue du 8 Mai 1945. En el extremo, bajo una ventana, una placa de bronce recuerda que allí vivió el escritor, de origen polaco, de 1964 a 1969. Padecía asma y estaba bastante enfermo. Me lo imaginé saliendo del gran portón y abriendo la cancela para dar un paseo hacia el primer café. Sus diarios argentinos los compré en Buenos Aires . Adriana Hidalgo solo publicó los que concernían a la Argentina. Sus diarios complementaron su vida. Un diario es una puerta de entrada a la intimidad de cualquier escritor o escritora. Las mujeres no han producido tantos diarios, quizás anotar cada día las mismas faenas no tenga sentido alguno a no ser que la imaginación ponga el resto.  Gombrowicz, algo misógino, me atrae por  su biografía. Quedarse varado en otro país sin poder volver y estar casi veinticinco años en la Argentina por puro azar ofrece el guión de una vida fuera de lo común. La posibilidad de vivir una vida literaria, como la que yo me imaginaba del escritor polaco, da suficiente fuerza como para ir al cementerio y hacer una fotografía de su tumba en el colmo del fetichismo. A medida que leía el diario me iba sintiendo identificada con sus observaciones, entre irónicas, tediosas, burlonas, algo ingenuas y desencantadas, pero muy ingeniosas, del paso del tiempo. He ahí un ser libre –me dije-. Libre de condicionantes familiares, de pensamientos nacionalistas, de ambiciones económicas, e incluso, una paradoja recorría su vida itinerante, libre de deseos de viajar. En realidad yo no buscaba su casa, me la encontré, así como tampoco buscaba sus diarios que halle en un expositor de una librería en la Avenida de Santa Fe, cerca de Callao, bastantes años antes.



sábado, 23 de agosto de 2014

Puente Bayley (Raúl Mansilla)



Vi al puente doble faz, y desde su tétrico costado,
me observé cruzarlo, como a la calle principal, con miedo.
Pensé en un mediodía entre los bancos,

y en mi madre encorvada, con su bolsa de comprar.



lunes, 18 de agosto de 2014

Poema




Una casa vacía
en el tiempo
en los libros
dejar de vivir
de esta manera
dejar de sentir

“adecuadamente”.

domingo, 17 de agosto de 2014

Marcel Duchamp y el aura







Tarde de domingo en casa. Saco del archivo artículos antiguos y comienzo a leer. Guardé,  en marzo de 1996, hace dieciocho años, un "Editorial" de ABC firmado por José Ángel Valente. Cómo han cambiado los tiempos. La editorial se titulaba: “El aura y las estéticas de la retracción”. ¿Podemos imaginarnos un artículo parecido ahora en cualquier diario? Me llamó la atención el asunto del aura de nuevo. 
Valente decía que le parecía curioso que la experiencia de los “ready-made” de Marcel Duchamp cuestionara todos los elementos tradicionales de la obra de arte, salvo el del aura. En efecto,  lo que hacía Duchamp era sustraer el objeto fabricado en serie, fruto absoluto de su reproductibilidad, cargándolo  de aura al ser despojado de su instrumentalidad. Por lo tanto, un orinal descontextualizado adquiere un espacio aurático. Han pasado muchos años y me pregunto si no hemos perdido del todo, por exceso, la percepción del aura. La literatura, en muchos casos pura mercancía, solo es visible en cuanto se reproduce en serie,  llegando al ideal cuando de una novela se puede crear una película. Muchos escritores aspiran a eso. Nos damos cuenta de que en cierta forma, Lacan, Althusser, Derrida… tenían razón cuando vieron en el Mayo del 68 el comienzo de una nueva era mercantilista.

jueves, 31 de julio de 2014

del diario







Más mala, ser peor, la peor de todas, es la fantasía más elevada. Sé que lo que escribo no tiene sentido si no se van descifrando las metáforas: mala, elevada, peor... Dada la indeterminación de la realidad puedo decir lo que me dé le gana. 

domingo, 27 de julio de 2014

Inclusiones recíprocas




"Con la imposición del cristianismo con la religión universal comenzó un cambio de valores cuyo principal contenido fue la reconciliación con Dios-padre. Con el Hijo, que debe asumir los pecados, deviene el mismo Dios junto al Padre.  Junto con el Hijo volvió la “Madre” y el lugar que fue adquiriendo la virgen María dentro del cristianismo está ligado a la atenuación de la culpa por el parricidio, culpa saldada con la muerte de Jesús quien dando su vida habría redimido a todos los mortales. La exculpación del pecado primordial junto con la adoración de la Virgen María reinstala, dentro de la cultura universal, el lugar de la sensualidad y la sensorialidad. Este retorno de lo sensible se plasma en la iconografía religiosa cristiana. Para los cristianos el dinero pertenecería al mundo de lo femenino: el oro serviría para adornar los templos, es decir, para la adoración de la Virgen a través de la Iglesia-madre. El cristianismo como primera religión universal incorporó una relación ambivalente hacia la riqueza. Prohibió su uso y la Iglesia intentó apoderarse de la mayor renta posible e hizo ostentación de su grandeza económica. Si durante los primeros siglos de la Edad Media se prohibía al buen cristiano ocuparse de generar valores económicos, también fueron los señores de la Iglesia los primeros en atesorar y formar una institución –los Templarios- similar a un banco para poder guardarlo.
Para los judíos la riqueza no era pecado, era un mandato divino y una de sus funciones principales era servir al Padre para sus fines. Para el pueblo judío el dinero era un bien de uso que no despertaba culpa. Para los hebreos es culpable quien no dispone de dinero para honrar al Padre . En cambio, en la religión cristiana las cosas son enfocadas desde el Hijo: es Cristo quien se sacrifica y reclama haber sido abandonado por el Padre.  Dado que la Virgen María lleva en su vientre la semilla de Dios-padre, es posible pensarla como marcada por su propio padre en una clara descalificación del hombre que duerme junto a ella (situación prototípica de la histérica a la que ningún hombre le alcanza ya que el único hombre que la ha marcado  y que es depositario de su deseo, es el hombre prohibido, es decir, su padre, el hombre amado por su madre y seductor de la niñita que fue)."


Estas interesantes reflexiones han sido  tomadas un libro titulado “La erótica del dinero” de José R. Sahovaler.


sábado, 19 de julio de 2014

Rotación (Rose Ausländer)







De nuevo un año como un cerco
crecido en el árbol
que inerme y
sin sospechar nada rota
con la Tierra

Tampoco las criaturas
se dan cuenta
de que rotan
ni de que los años las cercan
fuertes como el soplo vital
como el árbol






Foto: Arrayanes Isla Victoria (Patagonia argentina) 
Traducción de Teresa Ruiz Rosas y José Ruiz Rosas

domingo, 13 de julio de 2014

Paseos barceloneses




Salgo de la estación Plaza Cataluña. En el hall hay dos jóvenes durmiendo profundamente, no parece molestarles el tráfago de gente que pasa a las once de la mañana. El día es soleado.  Bajo hasta el mercado de la Boquería. Me tengo que abrir paso entre la gente para no tropezar con nadie. Hay jóvenes vendiendo abanicos;  los puestos de prensa venden todo tipo de recuerdos absurdos;  los turistas suelen ir siempre mal vestidos, algunos lucen sombreros comprados en una de las tiendas turísticas que flanquean las Ramblas. He leído que el ayuntamiento ha decidido no conceder más licencias para darle un respiro a quienes viven en dicha zona, cada vez menos, los vecinos huyen despavoridos. No acabo de creérmelo, ya sabemos que para conceder licencias ha habido extorsiones. Hace años yo frecuentaba las Ramblas como cualquier ciudadana. Me gustaba entrar a la Boquería, tomar una copa de cava y salir con parte de la cesta de la compra, realmente se convertía en un placer comprar en uno de los mejores mercados del mundo. Hoy para entrar he tenido que sortear una buena cantidad de gente de diversas edades y condición. Hacen fotos a todo. Ha crecido la oferta de frutas troceadas en vasos de plástico y de jugos. Lo que antes era exposición de verduras, ahora es exposición colorida de dichos productos. Tiendas de comida rápida donde jóvenes compran  hamburguesas o fats-foods. En  la parte trasera del mercado suelen ponerse lugareños que venden verdura de los huertos del Prat o Viladecans, poblaciones próximas a Barcelona. Un grupo de unos veinte adolescentes se sienta sobre el asfalto mientras come comida envasada y beben latas de refrescos. Uno de los verduleros a quien le estoy comprando pimientos y lechuga me dice que cada día es así, que debería haber una ordenanza para que esa gente no se siente impidiendo el paso.  Están hartos. Es la mala educación, pienso. Son jóvenes rubios, deben tener alrededor de veinte años o menos, sonríen como pájaros despistados. ¿Este es el modelo de ciudad del que tanto hablan los políticos? Salgo decepcionada, atravieso restaurantes y más restaurantes con mesas frente al mercado, alrededor del mismo han proliferado esos establecimientos de dudosa calidad y a precios de escándalo. Por ejemplo una copita de vino blanco se cobra a tres euros cuando la botella entera solo cuesta cinco. Sin embargo, el paisaje ya de por sí desolador, parece atraer a oleadas de gente que no dejan de entrar y salir del templo turístico. Al año pasan más de cien millones de personas por esta calle. El fotógrafo Marc Javierre lanzó un proyecto en Verkama que dio como resultado un reportaje fotográfico de La Rambla titulado:  Tourist Walk. Su intención es denunciar el turismo masivo irresponsable. 

Cada imagen donde una se detiene es digna de una fotografía mientras te planteas varias cuestiones. Una de ellas: ¿no le molesta  a los turistas que desayunan esa aburrida marioneta imitando al grupo Creedence Clearwater  Revival con la música a toda pastilla? Miro alrededor y hay varias ventanas y balcones, los vecinos ¿no están hartos? Otro grupo de jóvenes ya borrachos se ríen a carcajada batiente, torsos desnudos que lucen tatuajes de pánico. Más allá me cruzo con un descapotable que se abre paso saliendo de uno de los garajes de tantos hoteles como han habilitado en los últimos diez años. Regreso a las Ramblas para tomar los Ferrocarriles Catalanes, antes no puedo dejar de sorprenderme porque cada treinta o cuarenta metros hay un hombre de unos treinta y tantos años. Ofrecen unos pequeños pitos que se introducen bajo la lengua y emiten unos sonidos horripilantes. No sé describirlos. Ruego a los dioses que el negocio fracase. La mala educación también permite no respetar el silencio. Vuelvo a encontrar a los durmientes en la misma posición, parecen muertos ¿y si lo están? ¿Nadie se ha dado cuenta?  Como otros tantos lugares de Barcelona, los residentes salimos empujados. Ni la Barceloneta y sus playas, ni el Parque Güell, ni la Sagrada Familia, ni las torrenciales muchedumbres ricas que compran el saturado paseo de Gracia. Habrá que irse a los barrios del Norte mucho más despejados, hasta ahora, de esas hordas traídas a manos del consumo y de políticos que solo piensan en ganancias. La erótica del dinero para una ciudad que acabará muriendo de éxito.

Foto: Marc Javierre


viernes, 11 de julio de 2014

Mas cómo perseveras









Mas cómo perseveras, oh vida, no viviendo donde vives.




(San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual)
Dedicada a los amigos y amigas que estuvieron conmigo el día de la inauguración de nuestra casa.

Se vislumbra (Rose Ausländer)



Mondar esplendor
de las tinieblas

La creación un átomo

Nadie sabe
cómo sucede todo
pero la casualidad
se vislumbra

Hablar a un ángel
con los labios cerrados

Él custodia
el universo.



Traducción de Teresa Ruiz Rosas y José Ruiz Rosas
Foto: cerca de Bariloche

sábado, 28 de junio de 2014

del diario (escribir)






Dotar a la existencia de un sentido. Nunca supo cual era el  sentido de la suya. Mas allá de participar en los ritos a los que se vio obligada desde que nació, se sentía desubicada,  con el sentido de su existencia que se secaba como una arcilla sin forma expuesta al  sol demasiado tiempo. La escritura, tan sólo ella ha dado un sentido circular a  su vida con un argumento entrecortado pero lógico.  Escribir era la única libertad, pero  escribir ¿qué? ¿qué cosa? ¿cuál era el relato? ¿para qué escribirlo? ¿desde un yo maltrecho y descreído? ¿desde una mirada des-complacida? ¿desde la maldita soledad? Escribía y se iba convenciendo de que nada  quedaba apresado, el tiempo y sus substancias resbalaban como fina arena de las playas blancas del  sur. Nunca le interesó mirar desde un vuelo demasiado alto, tampoco el agónico martilleo de un yo  auto-complacido o quejoso. Ella miraba hacia dentro desde fuera y así el afuera se colocaba en el adentro.   Lo mismo valía una taza de  café,  que el  oreo de la colada una tarde de  verano. La misma sensación debía quedar captada en el adentro:  el dolor,  pero tampoco valía creérselo demasiado. Dar un sentido: escribir. Lo enorme en  lo pequeño, la esperanza en los paisajes poblados de semejantes como ella,  como todos,  y ahí poner el poema.




martes, 24 de junio de 2014

Poesía en la Patagonia (Ariel Williams)





4.
antes de que cierren la toma y se hunda
ciudad-loma en el mar negro,
desemboco en un pasaje que lleva a una serie
de patios, donde ya encendieron las velas:
atravieso gritos y tumultos de chicos,
canciones suaves de mujeres escondidas,
el humo acre de un asado de “madrecita”
que prepara un viejo, sentado en la tierra:
me alarga un vaso de vino y me invita
a comer; me siento en la tierra caliente
a la luz de las velas, muerdo la carne,
entro en el mundo luminoso del vino:
sueño un patio al que nadie ha llegado
donde duermen los restos del que busco:
despierto al cielo frío, atravesado
por nubes lentas como joyas

viernes, 13 de junio de 2014

del diario







Ah, qué domingo. Leo,  cocino,  observo mi casa  por dentro,  pienso en ese porvenir oficinesco y me sostengo en la esperanza de volver a irme de nuevo, pero  el merodeo no es ya repetitivo.  Abro una maleta de hace tiempo y veo una factura del  Hotel Amucan  en la ciudad  de Neuquén.Me llama la atención el  elevado gasto  del teléfono.¿A quién llamé?

viernes, 6 de junio de 2014

La perfección (Clarice Lispector)











Lo que me tranquiliza
es que todo lo que existe,
existe con una precisión absoluta.
Lo que sea del tamaño de una cabeza de alfiler
no supera ni una fracción de milímetro
lo que es una cabeza de alfiler.

Todo lo que existe es de una gran exactitud.
Lástima que la mayor parte de lo que existe
con esa exactitud
nos es técnicamente invisible.
Lo bueno es que la verdad llega a nosotros
como un sentido secreto de las cosas.
Nosotros terminamos adivinando confusos
la perfección.




Traducción: Concha García
Foto: Cerca de Bariloche, en la ruta.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Del malestar en la cultura



"El hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor, que solo osaría defenderse si se le atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena proporción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, para martirizarlo y matarlo. En primer lugar el hombre busca realizar sus deseos, y en segundo lugar se pone límites (...)"

S. Freud








Foto: Nueva York. Abril 2010

miércoles, 14 de mayo de 2014

El imperfecto cielo concecido (Marta Fuentes)







VI
El pliegue curvo del sol,
la bóveda de las acacias,
el rumor de una nube de níquel
traspasando la jungla suspirante.
La oyes, la sombra oscura sobre el cuarzo
y la madera que guarda las historias
en la tarde del monzón,
y el agua trastornada en la soledad del cobre.

VII
Ella vio allí la nube de fuego,
la línea negra de la ojiva,
la curva de los pájaros,
la atronadora claridad del valle.
El tamiz de la luz en tu jardín,
donde el faisán, las yemas y las fuentes
no impiden la vida impredecible,
ni la árida frescura de estar sola.





El imperfecto cielo concedido. Editorial Polibea, 2014

martes, 6 de mayo de 2014

del diario









Sensación de desplomarse como si el tiempo fuese una abertura entre dos losas. La losa de ayer, tan próxima;  la losa cercana, tan lejana todavía. Y no perder la conciencia de que cada minuto es el único.




22 septiembre 1997

martes, 29 de abril de 2014

Cumpleaños

Abro el grifo para limpiar la ensalada y los rábanos, pienso en el momento de aparcar en Marsella, cerca del puerto. Vi un par de marroquíes ante su tienda,  y edificios altos, oscuros. Ahora sé que me iré de este apartamento y que de tanto en tanto echaré de menos esta vida. Pero el cambio te abre la mente y el cuerpo y se vive en la dirección que instaura. Podría quedarme aquí dando saltos de goce, entre el amasijo de herrumbre del pasado que convoca estar en un mismo lugar durante mucho tiempo. Los objetos cierran ventanas. Aquel perrito de porcelana se fue a la basura, y la giralda en miniatura la dejé sobre un banco de madera yendo hacia el metro. Me unto una crema anti-edad que regalaba el dominical -un sobre pegado a una de las páginas de la casa Dior-. El capitalismo se mete en las páginas que ojeas. Arrancas el sobrecito y te untas la crema. El olor no te gusta. Tiras a la basura el sobrecito
y te lavas las manos para quitarte el olor.

(28 enero 2014) 

viernes, 11 de abril de 2014

Desasosiego



Unos gobiernan el mundo, otros son del mundo. Entre un millonario americano, con bienes en Inglaterra o Suiza, y el jefe Socialista de la aldea no hay diferencias de calidad, sino de cantidad. Abajo [...] de éstos, nosotros, los amorfos, el dramaturgo inadvertido William Shakespeare, el maestro de escuela John Milton, el vagabundo Dante Alighieri, el mozo de cuerda que me hizo ayer el recado, el barbero que me cuenta chistes, el camarero que acaba de hacerme la fraternidad de desearme esa mejoría, porque sólo me he bebido la mitad del vino.









trad. Ángel Crespo
Livro do desassossego
Foto: en el café Martinho (Lisboa)

viernes, 28 de marzo de 2014

Amistad





Aprende a rechazar la amistad, o más bien, el sueño de la amistad. Desear la amistad es una gran falta. La amistad debe ser una alegría gratuita como las que da el arte, o la vida. Es necesario renunciar a ella para ser digno de recibirla. Pertenece al orden de la gracia ("Dios mío, aléjate de mí...") Está en todas las cosas que nos son dadas por añadidura.
Todo sueño de amistad merece quebrarse. No es por azar que tú no hayas sido amada jamás.... Desear escapar a la soledad es cobardía. La amistad no se busca, no se sueña, no se desea: se ejercita (es una virtud). Abolir todo margen de sentimiento impuro y de turbación.
O más bien (pues no hay que podar en sí con demasiado rigor) todo lo que en la amistad no pasa de intercambios afectivos debe pasar a la reflexión. Es totalmente inútil abandonar la virtud inspiradora de la amistad. Lo que debe prohibirse severamente es soñar con el goce de los sentimientos. Es corrupción. De igual modo que no se sueña con la música o la pintura. La amistad no se deja separar de la realidad, no es más que lo bello. Constituye un milagro... como lo bello. Y el milagro consiste simplemente en el hecho de que existe. 

Simone Weil


Foto: Lago Titicaca, Perú.

miércoles, 19 de marzo de 2014

del diario

Me parecía que impido al futuro llegar, que ayudo a ganar terreno al pasado. Es el perfecto olvido del ayer,  la novedad de cada hora. Nunca me basta haber sido feliz. No creo en las cosas muertas y confundo el no ser más,  con el no haber sido nunca.



lunes, 10 de marzo de 2014

Paseos barceloneses

De pronto me dejaron de interesar. Cada día me cruzaba en el pasillo con la desagradable X. Me saludaba haciendo un gesto con la cabeza y sonreía exhibiendo el aparato dental que tanto afeaba su expresión. Después se introducía en su despacho y cerraba la puerta de golpe. Yo seguía caminando por el largo pasillo hasta que llegaba a mi oficina. Tres administrativas con buen aspecto también se cruzaban conmigo en mi camino hacia la sede de la Administración. Una de ellas era alta y tenía una extraña fealdad que dejaba escapar mientras te miraba, no es que fuesen sus rasgos desproporcionados, todo lo contrario, sin embargo carecían de la armonía que se necesita para considerar que un rostro resulte especialmente interesante. Su cara me provocaba un empujón hacia atrás y por eso evitaba mirarla. Pero era mucho peor la presencia en mi mismo despacho de la subjefa que se encargaba de que el presupuesto encajara en aquel Organismo Oficial, construido hace  cien años. Era muy delgada, parecía poseída por un mal que dejaba sus ojos sin brillo si la mirabas atentamente, no es que estuviese enferma, es que al parecerlo, su semblante adquiría una extraordinaria palidez de aspecto cadavérico. Su preocupación consistía en que encajasen los números en el presupuesto;  aturdía a los demás para que todos los números  encajasen. Una mañana me quedé mirando hacia las nubes estáticas tras los ventanales rectangulares . Pasó la hora del desayuno y yo no había terminado la lista de gastos que se había generado durante el último semestre en material de oficina. La vida se me hizo pequeña. El bolígrafo se escapó de mis dedos. La subjefa se acercó para decirme,  con una sequedad que no me perturbó,  que no era posible el resultado de la suma que le había proporcionado dos días antes. Me señaló con el dedo el error y lo repitió en voz alta. Me desasosegué. Las miré a todas. Adquirí una conciencia que me desveló la inutilidad de aquel vacío que se llenaba de una ira paciente, una ira desentrañadora de tantos años inútiles. Sentí rencor. Alcé la vista y la miré. Aquellos ojos que carecían de mínimos destellos de vida. La ausencia de hidratación en el lacrimal, la opacidad del blanco de aquellas retinas, el iris ligeramente visible marcando una doble circunferencia oscura que contrastaba con el oscuro fondo del cristalino. Pensé en las pinturas de Malevich. Blanco sobre blanco. Negro sobre negro. Un pozo oscuro que me conducía al pasillo donde me cruzaba cada mañana con todas ellas, en lo negro de cada vida, que se empeñan en sostener no sé por qué. Recuerdo que lo último que hice fue levantarme, ir al baño para lavarme las manos, un gesto absurdo sin duda. Me giré y pasé de largo todas las puertas. Al llegar a la calle me quedé mirando el edificio. Durante mucho rato lo estuve mirando.



viernes, 28 de febrero de 2014

Mañana en Huelva

Qué día más gris. Llevo un paraguas negro plegado en una mano, me molesta, nunca me ha gustado caminar con paraguas excepto cuando llueve.
Una mañana de la pasada semana no necesitaba realmente el paraguas pero lo llevé por si acaso. Salí del hotel , desplegué el plano de la ciudad y me dirigí hacia no sé dónde.  Reconozco que el encuentro del grupo de hombres sosteniendo a la virgen del Rocío me despejó. Quiero decir que me sentía algo adormilada a causa del mal  tiempo y no  había dormido mucho en una cama demasiado dura y chirriante, así que  encontrarme de repente con aquel grupo de hombres sosteniendo a la virgen me dejó en un estado de estupefacción. Me interesan las estatuas, las esculturas.  La iconografía de una ciudad es parte de la epidermis de la misma. Una rueda de carro en medio de una “rotonda” puede despistar al conductor más experimentado. Una sucesión de cubos oxidados colocados arbitrariamente desafiando la ley del equilibrio, puede hacerte saltar un semáforo. Un hombre vestido de almirante sobre un caballo, nos recuerda que allí hubo un héroe. En fin, he visto estatuas de todo tipo: mujer con cántaro, joven tocando el tambor, neptunos en diversas poses, venus insinuantes, escritora atrapada por las piernas en un libro de metal… Pero estaba ante 6.000 kilos de bronce, que ocupaban tres metros de ancho y casi cuatro de alto.  Rastreé por el google para conocer algo más de dicho monumento. Se trata de una escena de la procesión del Lirio de las Marismas, el Lunes de Pentecostés, con la Señora llevada a hombros por sesenta figuras “de las que brotan interiores fulgores religiosos que les dan un extraño encanto”. Al no disponer de peana y estar a su mismo nivel, al surgir repentinamente del suelo la falange rociera, el contemplador del conjunto se siente un rociero más y una extraña sugestión se apodera de él a través de la elocuente sencillez de sus planos. Me aclaran en el google. La contempladora siente una extraña fulguración que la lleva a imaginarse dentro del grupo, observa  que no hay una sola mujer, y que el propio escultor está incluido, junto a su padre y su hijo de 22 meses en volandas.El conjunto se realizó en el año 2011.  La contempladora no deja de sorprenderse mirando ese niño que simboliza continuar el rito de sus antecesores. El niño, sin embargo, me ofrece el aura, aquello que decía Benjamin, la contemplación de una lejanía por muy cerca que esta pueda encontrarse. Si la historia se repite no es porque las sucesivas oleadas de tiempo en sus pliegues oculten idénticos  sucesos, más bien se va dejando actuar, intencionadamente, de generación en generación, para que no nos olvidemos de quién manda y ordena. Me alejé del monumento pensando que todo era posible mientras nada sucedía.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Emigrar






Estando todo a punto
me puse a contar.
Estando todo a punto
me puse a navegar.
      500 litros de agua
        80 kilos de buey salado
        15 quilos de galletas de mar
        10 kilos de manteca
           7 kilos de azúcar
           3 bolsas de arroz
         50 kilos de patatas
           1 barril de aceite
            1 seña de tu mano de recuerdo
y esa vaga indicación:
4.500 millas
   222 gaviotas
     35 mariposas de mar, de las blancas,
          no de las azules.





Cristina Peri Rossi (Descripción de un naufragio)
Foto: pájaro en la Costanera (Buenos Aires)

sábado, 8 de febrero de 2014

Paseos barceloneses




Sábado. Si bajo el ritmo, bajo el estrés y me tranquilizo. Para ello es necesario dormir mucho y bien, no tener resaca por un mal vino, y que lo último que hayas vivido la noche anterior no perturbe demasiado. Ayer no me perturbó ver en un escaparate del Paseo de Gracia que una gabardina costara 2.500 euros, y una camisa 2.800 euros, solo me impresionó. Que una amenaza nos cubre, es un hecho, pertenece al orden del cosmos y de lo colectivo. Para aliviarnos,  podemos  desobedecer los estímulos que nos proporcionan para consumir sin sentido;  gozar de buenas amistades y de nuestra inteligencia intuitiva, así como aprender a compartir el saber. Conozco a muchas personas que se lo guardan, como si la tea que no pasa de mano en mano pudiera guardar el fuego. También conozco quienes parece que al ocultarla, la tienen, pero no la tienen. El taxista me decía que gana 2.500 euros brutos, al final se queda con unos 800 porque debe descontar en carburantes, impuestos, etcétera. Algo va a pasar, me decía. Pasábamos por Gran de Gracia, muchos jóvenes alegres, compartiendo el espacio de la calle a las doce de la madrugada, en el momento que el viernes se convertía en sábado. Yo pensaba que si todos aquellos jóvenes pusieran toda su energía, durante un tiempo, en no disolverla,  probablemente los precios de las camisas del paseo de gracia no solo bajarían de precio, sino que no serían expuestas. Cuestión de multitudes. Como un gran enjambre de seres, re-territorializando las calles de Barcelona sin necesidad de portar bandera alguna. Agenciándose de las aceras, ocupando el espacio rítmico con ritornelos que cambiarían de código en cada calle, al final un ritmo nuevo, una danza diferente. El monstruo retrocedería. ¿Recuerdan el flautista de Hamelin?

miércoles, 29 de enero de 2014

Presentaciones

Los nuevos poemarios de Concha García y Jesús Aguado llegan a las librerías 
Albert Tugues24/01/2014



(Foto:)
 
Los últimos poemarios de Concha García y Jesús Aguado ya están en las librerías. El libro de Concha García, El día anterior al momento de quererte(Calambur Editorial) fue presentado por Virginia Trueba, profesora de Literatura española de la Universitat de Barcelona en la librería La Central. La autora, después de leer unos poemas, ya en el coloquio final de la presentación, habló sobre el desdoblamiento del sujeto poético, y la relación de este con su propia conciencia. Cada poema formalizado como una acción poética, no sólo existencial, sino también cívica y política, que cuestione el sistema y las ideas establecidas, desarticulándolas, y construya nuevas forma del decir poético, necesaria y renovadamente crítico con el presente histórico.

Por su parte, los poetas José Ángel Cilleruelo y Sergio Gaspar presentaron la última antología de poesía de Jesús Aguado, La insomne (Fondo de Cultura Económica). Cilleruelo, antólogo del libro, destacó la necesidad de conocer la biografía, la vida del poeta, a fin de conocer y acercarnos mejor al contenido de los poemas, e hizo un magnífico recorrido por la vida y la obra de Jesús Aguado: sus inicios literarios en la Universidad, sus viajes y versiones de poetas devocionales de la India, su venida a Barcelona, etc. 

Por su parte, Sergio Gaspar, que dijo no fiarse ya de la poesía, recomendó, sin embargo, leer los  libros de Jesús Aguado, “un poeta que aún tiene fe en la poesía y sabe decirla”. Aguado habló de la poética del fugitivo y la poética del insomne, ambas presentes en sus poemas. Después de leer unos poemas dedicados a su hija (de próxima publicación en Ed. Hiperión), leyó algunos del poemario La insomne y finalizó la presentación con la lectura del largo poema que da título a la antología. 

domingo, 26 de enero de 2014

Sobre poesía





En este libro, recorro las épocas de la vida que incluyen también la de los antepasados y la de los muertos, cuyas voces resuenan en los vivos. Con un yo que se hace otros y otras sus miradas da cabida a todo lo que transforma nuestra conciencia. Como quien despliega un mapa, los poemas están poblados de instantes en permanente movimiento. Lo cotidiano desvela extrañamiento en cada una de las escenas y en su quiebro la realidad se desmenuza. Desde el primer poema que transcurre en una sala de estar, filtro en un solo instante secuencias de situaciones posibles haciendo que la realidad se parezca a una superficie de fulgores, fuerzas e intensidades de las que emana una lucidez y conocimiento que aunque instantáneos, desencajan la solidad y supuesta permanencia de los sistemas de pensamiento establecidos. Allí donde se sueña, se está marcando un territorio, allá donde se escribe, se inicia una ruta, allí donde se desea, el cuerpo late.



Foto: ruta en Tierra del Fuego

sábado, 18 de enero de 2014

Anunciación (poema de Ida Vitale)








Viene el ángel de raso, replegadas las alas,
hacia el rincón de la terraza donde,
al pie de la columna,
leía la virgen el libro que ahora olvida.
Un gozque, junto a ella,
alza una pata inquieta, mientras,
contra el crepúsculo,
el dedo admonitorio del ángel
diríase que a un hilo parte
y doblega una mano dócil
sobre el pecho asustado.
Los colores
son los que acostumbra el Veronese:
borra de vino el talar de María,
oscuro azul su manto.
El cielo en el crepúsculo progresa
del intenso celeste a los jirones rosa
que anuncian para mañana,
acaso , la tormenta.
Pero ya cuaja un leve
velo gris sobre las cosas
que ignoran
cómo se leerá el destino.

Todo sucede a una distancia abismal
de este mundo,
que aún se imagina libre
de la Bestia y del Límite.



Foto: Tomada en Buenos Aires