martes, 29 de abril de 2014

Cumpleaños

Abro el grifo para limpiar la ensalada y los rábanos, pienso en el momento de aparcar en Marsella, cerca del puerto. Vi un par de marroquíes ante su tienda,  y edificios altos, oscuros. Ahora sé que me iré de este apartamento y que de tanto en tanto echaré de menos esta vida. Pero el cambio te abre la mente y el cuerpo y se vive en la dirección que instaura. Podría quedarme aquí dando saltos de goce, entre el amasijo de herrumbre del pasado que convoca estar en un mismo lugar durante mucho tiempo. Los objetos cierran ventanas. Aquel perrito de porcelana se fue a la basura, y la giralda en miniatura la dejé sobre un banco de madera yendo hacia el metro. Me unto una crema anti-edad que regalaba el dominical -un sobre pegado a una de las páginas de la casa Dior-. El capitalismo se mete en las páginas que ojeas. Arrancas el sobrecito y te untas la crema. El olor no te gusta. Tiras a la basura el sobrecito
y te lavas las manos para quitarte el olor.

(28 enero 2014) 

6 comentarios:

  1. Los sobrecitos y las revistas, por separado, llegan en un gran camión a una nave gris de la zona industrial de San Andrés de la Barca. Dentro, hace un frío glacial. Son las 5,30 de la madrugada y los trabajadores van ocupando sus puestos en las cadenas de montaje. La gran máquina es accionada rugiendo como un animal feroz. Por allí van deslizándose con un ruido infernal las revistas que un operario deposita en la máquina. Se oye algún capataz gritando para vencer el crujido metálico –aunque nadie lleva protección en los oídos-. La máquina plastificadora es simple, suele rasgar el papel, colocar dos cremas a la vez en un mismo envoltorio, o, en el peor de los casos, parar en seco los resortes metálicos. El capataz se acerca, grita enfadado. Los operarios se limpian el moco líquido con la manga gris de la bata. Todavía faltan tres horas para el desayuno, que algunos llevan en el bolsillo envuelto en papel metálico. Esta es una escena que Dante olvidó colocar en su Divina Comedia. También formaba parte de tu historia, aunque tú no lo supieras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sé, por eso escribo que el capitalismo se mete en todas partes. La explotación de la gente que hace posible que el sobrecito quede pegado a la página correspondiente.

      Eliminar
  2. ¿cuál es el poema que habla de la fuerte necesidad que siente una mujer a olvidar a otra persona? al aprecio a una mujer madura que tuvo una relación de pareja de diecisiete años con una hija pequeña entre dos mujeres separadas, ¿cuál es el poema donde el esparrin desventurado todavía no ha aprendido a olvidar y levantarse?
    Saludos,
    Anna

    ResponderEliminar
  3. Lo mío es la pregunta amateur o ni eso.
    Es que a veces hay un -baladí hola- que es tan así...
    Gracias!,
    Anna

    ResponderEliminar