miércoles, 28 de mayo de 2014

Del malestar en la cultura



"El hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor, que solo osaría defenderse si se le atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena proporción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, para martirizarlo y matarlo. En primer lugar el hombre busca realizar sus deseos, y en segundo lugar se pone límites (...)"

S. Freud








Foto: Nueva York. Abril 2010

1 comentario:

  1. entiendo, entonces, que los ascensores que suben al último piso cumplen una función simbólica, más allá de su estricta utilidad.

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