lunes, 3 de noviembre de 2014

Czeslaw Milosz (des-prender-se)

Varsovia


No ames país alguno: los países perecen fácilmente.
No ames ciudad alguna: fácilmente se desploman en ruinas.
No conserves recuerdos porque de tu memoria
rezumará el humo capaz de asfixiarte.
No ames a los hombres: los hombres mueren fácilmente
o son humillados e imploran tu amparo.
No mires en los lagos del pasado: su superficie cubierta de moho
revelará un rostro distinto al que te habías esperado.


(trad. B. Stawicka)

3 comentarios:

  1. Los países perecen fácilmente... Maravilloso poema

    ResponderEliminar
  2. La poesía cambia nuestro campo simbólico y nos introduce en una capa más profunda de la realidad.

    ResponderEliminar
  3. Yo no había percibido "profundidad" en el poema. Me pareció al leerlo, alejamiento de la realidad o extrañamiento. La voz del poema es exhortativamente bella, aunque la noté un poco hueca, no pomposa, pero sí dicha desde alguna cumbre excesivamente alta. Cuando lo leí, pensé prosaicamente, ¿entonces qué amar?

    ResponderEliminar