sábado, 28 de junio de 2014

del diario (escribir)






Dotar a la existencia de un sentido. Nunca supo cual era el  sentido de la suya. Mas allá de participar en los ritos a los que se vio obligada desde que nació, se sentía desubicada,  con el sentido de su existencia que se secaba como una arcilla sin forma expuesta al  sol demasiado tiempo. La escritura, tan sólo ella ha dado un sentido circular a  su vida con un argumento entrecortado pero lógico.  Escribir era la única libertad, pero  escribir ¿qué? ¿qué cosa? ¿cuál era el relato? ¿para qué escribirlo? ¿desde un yo maltrecho y descreído? ¿desde una mirada des-complacida? ¿desde la maldita soledad? Escribía y se iba convenciendo de que nada  quedaba apresado, el tiempo y sus substancias resbalaban como fina arena de las playas blancas del  sur. Nunca le interesó mirar desde un vuelo demasiado alto, tampoco el agónico martilleo de un yo  auto-complacido o quejoso. Ella miraba hacia dentro desde fuera y así el afuera se colocaba en el adentro.   Lo mismo valía una taza de  café,  que el  oreo de la colada una tarde de  verano. La misma sensación debía quedar captada en el adentro:  el dolor,  pero tampoco valía creérselo demasiado. Dar un sentido: escribir. Lo enorme en  lo pequeño, la esperanza en los paisajes poblados de semejantes como ella,  como todos,  y ahí poner el poema.




martes, 24 de junio de 2014

Poesía en la Patagonia (Ariel Williams)





4.
antes de que cierren la toma y se hunda
ciudad-loma en el mar negro,
desemboco en un pasaje que lleva a una serie
de patios, donde ya encendieron las velas:
atravieso gritos y tumultos de chicos,
canciones suaves de mujeres escondidas,
el humo acre de un asado de “madrecita”
que prepara un viejo, sentado en la tierra:
me alarga un vaso de vino y me invita
a comer; me siento en la tierra caliente
a la luz de las velas, muerdo la carne,
entro en el mundo luminoso del vino:
sueño un patio al que nadie ha llegado
donde duermen los restos del que busco:
despierto al cielo frío, atravesado
por nubes lentas como joyas

viernes, 13 de junio de 2014

del diario







Ah, qué domingo. Leo,  cocino,  observo mi casa  por dentro,  pienso en ese porvenir oficinesco y me sostengo en la esperanza de volver a irme de nuevo, pero  el merodeo no es ya repetitivo.  Abro una maleta de hace tiempo y veo una factura del  Hotel Amucan  en la ciudad  de Neuquén.Me llama la atención el  elevado gasto  del teléfono.¿A quién llamé?

viernes, 6 de junio de 2014

La perfección (Clarice Lispector)











Lo que me tranquiliza
es que todo lo que existe,
existe con una precisión absoluta.
Lo que sea del tamaño de una cabeza de alfiler
no supera ni una fracción de milímetro
lo que es una cabeza de alfiler.

Todo lo que existe es de una gran exactitud.
Lástima que la mayor parte de lo que existe
con esa exactitud
nos es técnicamente invisible.
Lo bueno es que la verdad llega a nosotros
como un sentido secreto de las cosas.
Nosotros terminamos adivinando confusos
la perfección.




Traducción: Concha García
Foto: Cerca de Bariloche, en la ruta.