sábado, 20 de junio de 2015

Pascal Quignard





Mi vida, si hubiese dependido de la felicidad y del reconocimiento, hubiera estado privada de los únicos valores que yo le concedía: la imprevisibilidad de los días, la violencia del alma, los deseos que se mantienen apartados del mundo, el estremecimiento del lenguaje silencioso, la independencia feroz, una zona más celosa, más susceptible y más inaccesible aún que la libertad.

1 comentario:

  1. ¿Hay algo más allá de la libertad y que no sea metafísica? pregunta para los kantianos.
    Gracias por escuchar "la violencia del alma" y "el lenguaje silencioso" que tantos problemas me ha traído desde el año 2008 -aunque no se me entienda- por traspaso de cuerpos.
    Anna

    ResponderEliminar