sábado, 23 de enero de 2016

Taller de la poeta (tercera versión)







la traba
no acabas
de saber
lo que has imaginado,
mientras
detenerse sea
una espera a tiempos muertos
o una espera a otros tiempos
no fueron percibidos,
mientras no llueve
y las casas se vuelcan
mientras
haces cola en el tren hacia
la ciudad donde naciste
y te detienen con una pregunta
del destino, mientras paseas
la vida no se acelera
porque hay suceso sin deseo,
no hay deseo sin cuerpo vivo
los días de sol tan cerca,
mientras la traba
sea comienzo
dándole al impulso
de beber agua todo el gesto
para cuando los días se endulcen
con solo imaginar todo lo que sabes
sin cuerpo no hay traba

ni manos para abrazarme toda entera.

martes, 19 de enero de 2016

Taller de la poeta (segunda versión)







Mientras la traba
sea no  saber de ti
nada más que
lo  imaginado,
mientras detenerse sea
una espera a tiempos muertos
una espera a otros tiempos
que no fueron percibidos,
mientras no llueve
y las casas se vuelcan
y en la televisión tantos accidentes
comienzan a afectarte, mientras
haces cola en el tren hacia
la ciudad donde naciste
y te detienen con una pregunta
acerca del destino, mientras paseas
la vida no se acelera
¿hay suceso sin deseo?
no hay deseo sin cuerpo vivo
encogiéndose en la espalda,
notas los días de sol tan cerca.
Mientras la traba sea tu comienzo
dándole al impulso
de beber agua todo el gesto
sin reservarte una mínima evocación
para cuando los días se endulcen

con solo imaginar todo lo que sabes.

domingo, 17 de enero de 2016

Taller de la poeta (primera versión)







Mientras la traba
sea que no acabas
de saber de ti más que
lo que has imaginado,
mientras detenerse sea
una espera a tiempos muertos
o una espera a otros tiempos
que llegaron
y no fueron percibidos,
mientras no llueve
y las casas se vuelcan
y en la pantalla tantos accidentes
comienzan a afectarte, mientras
haces cola en el tren hacia
la ciudad donde naciste
y te detienen con una pregunta
acerca del destino, mientras paseas
la vida no se acelera
porque hay suceso sin deseo,
no hay deseo sin cuerpo vivo
encogiéndose en la espalda,
no quieres morirte y aún así notas
los días de sol tan cerca,
mientras la traba sea tu comienzo
dándole al impulso
de beber agua todo el gesto
sin reservarte un pequeño retrotraerse
para cuando los días se endulcen
con solo imaginar todo lo que sabes:
sin cuerpo no hay traba

ni manos para abrazarte toda entera.

martes, 12 de enero de 2016

de Árboles que ya florecerán




Las noches frías son aquí. Solo aquí.
Lo recuerdo porque allí
qué decir de aquello. De allí.
Mi amor. Tu voz no reina así
me asusto de las patrias.
 Tengo miedo. Tengo frío.
Tu voz y todas las cosas
traen navidades comprimidas
de la primera edad.
Bolitas brillantes, un comedor
con catorce comensales atormentados
la mitad tiene hijos. Formamos
una familia de veinte almas,
unas tropiezan con el sofá
donde estoy echada, otras
no te conocen todavía, otras
para qué decirlo. Te invito a una copa.
Quiero otra. ¡Ah¡ ¿Ya cierran? Vamos a otra
casa. Brrr. Brrr.


martes, 5 de enero de 2016

En el grosor del cielo




Salimos de Burguete a las cuatro de la tarde más o menos. Siempre comienzo los viajes pensando que soy una pasajera ajena al suceso. Luego nos detuvimos en un pequeño comercio que despachaba bebidas frescas, como hacía calor y frío a la vez nos vimos obligados a tomar una bebida semi-fría con un espesor burbujeante que recordaba a la Cocacola de los años sesenta. Más allá,  la ruta seguía. Conduje hasta un pueblo llamado Andugarín en el que había un hermoso sendero lleno de árboles que no dejaban sombra. Me fijé en una mujer caminando, iba vestida del color de un árbol; parecía un mismo paisaje que se reflejaba en el grosor del cielo.